viernes, 27 de julio de 2012
Existence
Cada vez cayendo más y más bajo, hundiéndose en sus propias pesadillas, ahogándose en sus propios miedos, consumiéndose en la propia verdad al ver tras el espejo que el tiempo pasa velozmente y su vida no es ya la misma. Llena tu vida de buenos recuerdos, de momentos que te dejen sin aliento. "Es este el momento de encontrarme con mi señor" expandió los brazos lo menos tenso posible, con la cabeza inclinada hacia atrás y los ojos suavemente cerrados, esperó, pero no había divinidad alguna que elevase su cuerpo hacía una nueva vida. Esclavo de un Dios inexistente, maldijo su corta juventud y su efímera vida. Ni infierno ni paraíso, enterrado bajo tierra, consumido por la propia verdad.