viernes, 15 de marzo de 2013

"Queen of Hearts."

Gotas de sangre se deslizan por tu piel. Nublan tu vista y apagan tu mundo.
Estas heridas jamás cerrarán y las que cicatrizaron volverán a sangrar. Apenas notas los latidos de tu corazón, sientes como sus garras lo destrozan, estás débil. Vulnerable.
 Sin darte cuenta y sin saber como, te marchas poco a poco. Ni un mísero rayo de luz ilumina tus pasos. Reina la oscuridad.
Tu respiración, continua, acelera. Te desesperas más y más, pierdes tus uñas en el camino, desgarras las letras de tu destino, una por una. Sientes como te desmoronas, doloroso.
Tu mente en blanco, tus puños tensos, tus músculos agarrotados. Consciente de todo, pero, en un profundo sueño. La más oscuras de todas las noches. La más solitaria, la más fría y a la vez la más cálida. La más intensa.
Un pequeño escozor en el pecho comienza a apoderarse de ti. Sudor y dolor, miedo e incomprensión.
Tu cuerpo es cada vez más pesado, incapaz de moverte, intentas alzar la voz, pero apenas eres capaz de lanzar un grito seco y bajo. Abres los ojos y la sangre hace que todo cuanto te rodea se distorsione, el cuerpo parece anclado al suelo, los ojos te escuecen, los parpados te pesan y tus dientes, te duelen, tu mandíbula aprieta con demasiada fuerza. A los largos segundos logras levantarte, pero tu espalda te pesa y tus piernas no son lo suficiente fuertes para soportar tal peso. Tu mundo se desmorona, tu destino desaparece, jamás renacerá el sol en tu vida, reina la oscuridad.