odio tanto tener que marcharme cuando estoy a tu lado, cuando me haces tan feliz con tan solo compartir un momento conmigo, eres la persona que necesitaba en mi vida, para hacer que todo sea perfecto.
Cuando no estoy contigo siento una ardor en el pecho y un nudo en la garganta que parece no desaparecer nunca, me encantaría tenerte en mi vida el resto de ella, para poder siempre compartir mis días junto a ti y dormir el resto de mis noches abrazándote, desearía que devolvieras todos y cada uno de los abrazos que te he dado, para que no me dejes ir nunca de tu vida, para permanecer eternamente en ella.